BBC. Tradicionalmente en Venezuela los ministros de la Defensa solían durar un año en ese cargo. Eso cambió radicalmente cuando en 2014 el entonces presidente Nicolás Maduro nombró en ese cargo a Vladimir Padrino López.
Ese general venezolano mantuvo el puesto casi 12 años, hasta este miércoles cuando fue destituido por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
"Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas", escribió Rodríguez en un mensaje publicado en X.
La gobernante anunció la designación como nuevo ministro de Defensa del general Gustavo González López.
Padrino terminó convirtiéndose en uno de los ministros que más tiempo ha estado en funciones en toda la historia de Venezuela.
A lo largo de la presidencia de Maduro, y con Padrino en el Ministerio de Defensa, los militares en Venezuela se vieron cada vez más implicados en áreas distintas a la seguridad de la nación, ganando espacios dentro del gobierno, al punto que más de un tercio del gabinete llegó a estar integrado por militares activos o retirados.
Padrino fue considerado durante todo este tiempo como una pieza clave para mantener la estabilidad y el apoyo de los militares al gobierno chavista, a pesar de las dudas y críticas que fueron aumentando con los años en torno a la legitimidad del gobierno.
Su figura, sin embargo, quedó en entredicho tras la operación militar del pasado 3 de enero durante la cual fuerzas especiales de EE.UU. lograron penetrar en Fuerte Tiuna -la principal instalación militar de Venezuela-, ingresar a la residencia de Maduro y llevárselo detenido junto a su esposa, Cilia Flores, sin que las fuerzas militares venezolanas demostraran tener capacidad de reacción.
En un mensaje publicado en la red X después de su destitución, Padrino expresó su agradecimiento a Rodríguez.
"Ha sido el más alto honor de mi vida servir a la Patria como soldado, y proteger la paz y la unidad nacional durante todos estos años al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa. Agradezco profundamente a la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, por sus palabras…", escribió.
"La destitución del general Padrino López significa el fin de una era demasiado importante para la Fuerza Armada", le dice Sebastiana Barráez, periodista venezolana especialista en el tema militar, a BBC Mundo.
Explica que el militar destituido jugó un papel muy relevante al inicio del gobierno de Maduro, quien heredó el gobierno de Hugo Chávez, pero no contaba con su trayectoria militar.
Además, fue el responsable de comprometer ideológicamente a las Fuerzas Armadas venezolanas con el proyecto de la revolución bolivariana y actuó como "apagafuego" dentro de la institución.
Barráez apunta que Padrino mantenía una fuerte relación con Rusia y, en particular, con el presidente Vladimir Putin, algo que -asegura- contribuyó a que Maduro lo mantuviera tanto tiempo en el cargo.
Después de la caída de Maduro, sin embargo, la situación de este militar no estaría resultando tan favorable para el gobierno de Rodríguez, según la analista.
"En estos momentos, más bien, el general Padrino era un obstáculo para los intereses de Estados Unidos, en lo que respecta al tutelaje que el presidente Donald Trump pretende tener sobre la Fuerza Armada venezolana", apunta.
La experta considera que el nuevo ministro de Defensa "no tiene ascendencia ni liderazgo" dentro de las Fuerzas Armadas de Venezuela, debido a que la última vez que fue nombrado en un cargo militar fue en 2008 y que, desde entonces, ha desempeñado tareas solamente ligadas a los cuerpos de inteligencia y en los que ha acumulado cuestionamientos por temas de derechos humanos.
A pesar de ello, Barráez no anticipa que su nombramiento pueda generar peligro de alzamiento en las filas castrenses, pues asegura que las Fuerzas Armadas venezolanas quedaron duramente golpeadas desde la operación militar estadounidense del 3 de enero.
"Eso expuso las debilidades de la institución castrense, pero además ha contribuido de manera brutal a la desmoralización de los diferentes componentes militares", apunta.
La experta advierte que el nombramiento de González López, sí puede generar un "ruido particular" en aquellas áreas donde hay oficiales que se han identificado ideológicamente con la revolución bolivariana.
"Es importante decir que con la llegada del general Gustavo Enrique González López al Ministerio de la Defensa casi pudiésemos asegurar que se le pone fin a la presencia marcada de la revolución bolivariana en la institución castrense", asegura.
Padrino fue una pieza importante durante el breve golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002, pues entonces comandaba una unidad de blindados acantonada en Fuerte Tiuna (Caracas) que no aceptó unirse al levantamiento.
Su figura, sin embargo, comenzó a ser conocida por gran parte de los venezolanos en julio de 2012, Chávez lo ascendió a segundo comandante del Ejército y jefe del Estado Mayor.
Esa ocasión es recordada porque al presentar un desfile militar Padrino se refirió a los soldados como "patriotas, bolivarianos, socialistas, antiimperialistas, revolucionarios, adiestrados y equipados para asumir el sagrado deber de la defensa de la nación".
Pese a las críticas que despiertan, esas etiquetas no le eran ajenas. De hecho, en su perfil de X se describe como "soldado bolivariano, decidido y convencido de seguir construyendo la patria socialista".
Maduro le ascendió a general en jefe en 2013 y un año más tarde llegó al Ministerio de la Defensa.
Según explicó Sebastiana Barráez, en una entrevista previa con BBC Mundo en 2024, Padrino jugó un rol clave pues cuando asumió ese cargo había dentro de la Fuerza Armada una situación de "reacomodo interno" como consecuencia de la muerte de Chávez.
"Cuando llega Padrino López había muchos grupos de poder dentro de la institución castrense y él -que no es un hombre de confrontar- logró que cohabitaran dentro de la Fuerza Armada y que cada grupo pudiese entender que salía beneficiado de ese acuerdo de paz entre todos. Por supuesto, eso significó darle cuotas económicas y de poder a algunos de esos sectores", le dijo Barráez a BBC Mundo.
"Con el tiempo, Padrino fue minimizando esos conflictos internos, armonizando a la Fuerza Armada, de alguna manera unificándola. Y ese mérito es lo que le permite mantenerse como ministro de la Defensa después de diez años, sin resistencia dentro de la Fuerza Armada", agregó.
Y, ciertamente, con Padrino en el Ministerio de la Defensa, los militares adquirieron gran poder.
En 2016, Maduro creó una empresa de los militares –Camimpeg– que tiene facultades legales para explotar, buscar y distribuir petróleo.
También les otorgó el control del llamado Arco Minero, una zona en el sur del país que contiene una de las mayores reservas auríferas del mundo.
Su poder, sin embargo, probablemente estaba muy atado a la suerte de Maduro.
Al explicar la influencia que detentaba Padrino en la Fuerza Armada Bolivariana, el politólogo Nícmer Evans le dijo a BBC Mundo también en 2024 : "La Fuerza Armada hoy es Padrino López", dijo. Y luego agregó: "Y Padrino López es Maduro".
Gustavo González López, el sustituto de Padrino, es un militar venezolano que se encuentra bajo sanciones de Estados Unidos y de la Unión Europea por acusaciones relacionadas con corrupción y violaciones de los derechos humanos.
Tras el ascenso de Rodríguez a la presidencia temporal en enero, era el jefe de la Guardia de Honor Presidencial, así como la Dirección Genera de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
Previamente fue director general del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en dos ocasiones: entre 2014 y 2018; y entre 2019 y 2024.
"Durante su gestión como director del Sebin, funcionarios bajo su autoridad máxima cometieron actos de detención arbitraria, tortura y tratos crueles e inhumanos, incluyendo violencia sexual, en el centro de detención El Helicoide", señala la Unión Europea en su documento de funcionarios sancionados a propósito de González López.
El militar venezolano también fue comandante general de la Milicia Bolivariana y ministro del Interior y Justicia.