MILENIO. La reforma para reducir la jornada laboral en México volvió a tomar impulso en el Senado, donde legisladores realizaron cambios clave al proyecto para dejar claro que las y los trabajadores tendrán derecho a dos días de descanso por semana.
El ajuste responde a las críticas que generó la redacción original enviada por el Ejecutivo, la cual incluía la posibilidad de jornadas de “hasta” ocho horas diarias, lo que, según especialistas y oposición, abría la puerta a interpretaciones que podrían mantener esquemas de descanso limitados.
En comisiones, el Senado modificó el texto para establecer de forma directa que la jornada diurna será de ocho horas, eliminando el término que generó debate.
Con este ajuste, se busca asegurar el esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso, uno de los principales objetivos de la reforma de 40 horas. Además,el proyecto establece que:
Otro punto relevante del dictamen es el endurecimiento en el pago de horas extra.
En caso de que el tiempo extraordinario supere las 12 horas semanales, el empleador deberá pagar un 200% adicional sobre el salario correspondiente, sin excluir posibles sanciones establecidas en la ley.
Este apartado busca frenar abusos laborales y garantizar una compensación justa para quienes excedan la jornada permitida.
El proyecto también retoma evidencia sobre los efectos negativos de jornadas laborales extensas. Diversos estudios señalan que trabajar más de 48 horas a la semana está relacionado con:
Frente a este panorama, la reducción de la jornada busca mejorar la calidad de vida, permitir mayor convivencia familiar y abrir espacios para el desarrollo personal.
El dictamen será discutido en comisiones y, en caso de avanzar, pasará al pleno para su votación.
La reforma de la jornada de 40 horas se mantiene como una de las demandas laborales más relevantes en México, y su aprobación podría marcar un cambio importante en las condiciones de trabajo del país.