EL INDEPENDIENTE. Terry Cole director de la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), lanzó una dura advertencia al gobierno de México, al destacar que esto es solo el comienzo de lo que está por venir tras la acusación en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya a quien se le vincula con actividades relacionadas con el crimen organizado.
Ayer, el funcionario estadounidense dijo que «no hay duda de que los narcotraficantes y los funcionarios de alto rango en México han estado en la cama por años».
Por su parte, el senador republicano, John Kennedy señaló, en una audiencia en la que se interrogó a altos funcionarios del FBI y la DEA sobre la lucha contra el narcotráfico en México, que «por el trabajo de las agencias se acaba de acusar formalmente a un gobernador en México por trabajar con los cárteles para «envenenar a nuestra gente».
Amo al pueblo de México. Son personas maravillosas. Son nuestros vecinos. Compramos muchos de sus productos y ellos compran muchos de nuestros productos (…) ¿Ayúdenme a entender por qué tantos líderes políticos en México… tienden a tener vínculos tan estrechos con los cárteles de la droga? ¿Es dinero? ¿Es poder? ¿Es miedo? ¿Y qué hacemos al respecto?».
El titular de la Agencia Antidrogas añadió: “Tenemos un presidente que apoya totalmente ‘EU primero, los estadounidenses primero'».
Respecto de los funcionarios corruptos agregó que «son igual de responsables de la muerte y destrucción de cantidades récord de estadounidenses al cooperar, conspirar y ayudar a producir este veneno para que cruce la frontera y entre en nuestro país. Y senador le puedo asegurar que esto es el comienzo de lo que está por venir en México».
En tanto, la fiscalía de Nueva York hizo pública a fines de abril una acusación por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas contra Rocha Moya, el alcalde de la capital de Sinaloa, Juan de Dios Gámez, ambos del partido gobernante Morena, y otros ocho funcionarios mexicanos entre los que se incluye un senador oficialista y un vicefiscal.
Es de resaltar que en la acusación se los señala de ayudar a la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos”, integrada por los hijos del ex capo mexicano condenado Joaquín “El Chapo” Guzmán, a introducir fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a Estados Unidos.
Kennedy mencionó en la audiencia de este martes que es importante «mantener la presión» y recordó que «cuando un presidente anterior en México compitió con la plataforma abrazos, no balazos con respecto a los carteles, eso dice mucho sobre lo que están dispuestos a tolerar».
Por su parte, el secretario estadounidense de Guerra, Pete Hegseth, reconoció lo que llamó “colaboración sin precedentes” del gobierno de México en la lucha contra las drogas, pero le exigió incrementar esfuerzos en la lucha antidrogas “para que nosotros no tengamos que hacerlo”.
Ante la Cámara de Representantes, Hegseth fue cuestionado sobre la amenaza de los cárteles de la droga, incluyendo el creciente uso de drones.