AS. El Mundial no pasa sin un día en el que Irán se vea involucrado en algún contratiempo. Después de que la selección árabe tuviera permiso para viajar con dos días de antelación a Seattle -con permiso de Estados Unidos- para su último enfrentamiento de la fase de grupos contra Egipto, el combinado dirigido por Amir Ghalenoei sufrió un retraso en su entrada al país norteamericano por tercera vez.
La Federación iraní mostró su desaprobación ante estos hechos con una declaración en la que, en modo de protesta, expresó que tanto su delantero Mehdi Taremi y su entrenador asistente, Saeed Alhoei, fueron detenidos en el aeropuerto por “problemas provocados por las autoridades estadounidenses”.
El equipo al completo llegó a primera hora para viajar a la sede de su último partido del Mundial en Seattle, pero, según el comunicado de Irán, “la injerencia del país anfitrión ha provocado que se retrase en el aeropuerto”. Una situación que el país asiático ha vivido en tres ocasiones en esta Copa del Mundo.
“El resto de la plantilla tiene que esperar a su entrenador y compañero de equipo para que se unan a ellos antes de partir a Seattle para el partido contra Egipto”, sentenció el escrito que encabezó la Federación.