REDACCIÓN IA. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó el hallazgo de al menos 50 huellas fosilizadas de dinosaurios en el municipio de Apatzingán, Michoacán. Las pisadas, conocidas científicamente como icnitas, datan de hace aproximadamente 65 millones de años, correspondientes al periodo Cretácico tardío, y revelan el paso de especies carnívoras y herbívoras de talla mediana y grande por el occidente de México. [1, 2, 3]
El histórico descubrimiento tuvo lugar en la comunidad de San Juan de los Plátanos, perteneciente al municipio de Apatzingán, en la región de la Tierra Caliente. Las huellas se encuentran distribuidas en una plataforma de roca sedimentaria de unos 40 metros cuadrados localizada en el cauce de un arroyo. [1, 2, 3, 4]
La investigación formal por parte de los expertos del Boletín INAH inició el 21 de octubre de 2026. El hallazgo no fue producto de una exploración científica inicial, sino de un reporte ciudadano. Pobladores locales que transitaban por la zona notaron las marcas de "animales gigantes" impresas en la roca y dieron aviso inmediato al Centro INAH Michoacán. [1, 2, 3]
Tras el dictamen preliminar del paleontólogo Raymundo Cervantes Barriga, se identificó que las huellas pertenecen a tres familias distintas de dinosaurios cuyos tamaños oscilaban entre los dos y cuatro metros de altura: [1, 2]
Tiranosáuridos (Terópodos gigantes): Huellas tridáctilas profundas dejadas por carnívoros de gran tamaño que alcanzaban hasta los 4 metros de altura.
Raptores (Dromaeosauridae): Rastros de tres dedos pertenecientes a depredadores carnívoros medianos de aproximadamente 2 metros de altura.Hadrosáuridos (Pico de pato): Impresiones con terminaciones redondeadas y tres dedos que corresponden a dinosaurios herbívoros que medían cerca de 4 metros de altura. [1]
Según los especialistas detallaron a El Financiero, las dimensiones de las icnitas varían entre los 12 y 48 centímetros de longitud. La presencia de estas especies indica que, hace millones de años, la región contaba con abundantes cuerpos de agua perennes a los que la fauna prehistórica acudía de forma constante para alimentarse. [1, 2, 3]
El INAH, en coordinación con la Secretaría de Cultura Federal, ha puesto en marcha un protocolo interdisciplinario liderado por los arqueólogos María Fernanda Cabrera y José Luis Punzo Díaz. Las acciones inmediatas contemplan: [1, 2]
Este punto en Apatzingán se consolida como el cuarto sitio con registro oficial de icnitas de dinosaurio en Michoacán, sumándose a los antecedentes detectados en Playa Azul (Lázaro Cárdenas), El Aguaje (Aguililla) y la franja limítrofe entre Tiquicheo y Tuzantla, tal como reportó la cobertura de EL PAÍS México y los registros visuales compartidos por N+ Michoacán.