LATINUS. Los senadores morenistas Javier Corral y Susana Harp, además de Amalia García de Movimiento Ciudadano, presentarán una iniciativa para revertir los superpoderes que Morena le dio a Guadalupe Taddei en 2024 para designar a todos los funcionarios de mando del Instituto Nacional Electoral (INE).
A decir de consejeros del INE, como Carla Humphrey, esta reforma es la que provocó que la presidencia del instituto a cargo de Taddei tuviera el control absoluto no sólo de los funcionarios encargados de la operación del instituto, sino de contratación discrecional de servicios y materiales, sin consultar al resto de los consejeros.
La iniciativa que presentarán Javier Corral, Susana Harp y Amalia García busca reformar el artículo 45 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, para establecer que corresponderá al presidente o presidenta en turno del INE proponer al Consejo General el nombramiento de las personas titulares de la Secretaría Ejecutiva, de las Direcciones Ejecutivas y demás titulares de unidades técnicas del Instituto.
La iniciativa argumenta que la reforma del 2024 —propuesta entonces por el morenista Sergio Gutiérrez Luna— otorgó facultades discrecionales a la presidencia del INE para hacer nombramientos sin cumplir con los requisitos que se requieren.
Sin mencionar a Taddei, ejemplificó que el 22 de abril de 2026 se designó como titular de la Unidad de Fiscalización a Mario Alberto Alejo García, a pesar de que la persona no cumplía con los requisitos establecidos en el artículo 197 de la ley, referentes a contar con cinco años de experiencia directiva en materia de fiscalización. Este nombramiento fue impugnado por tres consejerías electorales ante la Sala Superior.
Recordó que posteriormente, la presidencia nombró a nueve hombres y una mujer como titulares de las direcciones ejecutivas y unidades técnicas del Instituto, nombramientos que luego fueron impugnados por organizaciones de la sociedad civil debido a que no cumplían con la obligación de paridad.
“Como se observa, las ocasiones en que se ha ejercido esta facultad unipersonal, por parte de la presidencia del INE, han sido controvertidas y cuestionadas tanto a nivel individual, por el incumplimiento de los requisitos legales, calidad y su falta de experiencia de los perfiles), como en su conjunto por la inobservancia de la paridad que debe prevalecer en la integración de la Junta General Ejecutiva”, argumenta la iniciativa.
La iniciativa argumentó que la colegialidad y la exigencia de una mayoría de 8 votos para realizar este tipo de nombramientos, que operaba antes de la reforma del 2024, buscaba corresponsabilidad entre las consejerías, reducir las designaciones cuestionables y garantizar que las personas que encabecen las direcciones ejecutivas y unidades técnicas cuenten con una sólida especialización profesional.