DIARIO DE MÉXICO. El actor y diputado Sergio Mayer mostró su lado más vulnerable en la sexta temporada de La Casa de los Famosos. Entre lágrimas, el concursante envió un conmovedor mensaje a su hija mayor, Antonia, quien inicia una nueva etapa académica en el extranjero. El aislamiento por el reality show impidió que el funcionario acompañara a la joven de 19 años en su mudanza a Londres.
Mayer aprovechó las cámaras del programa para dirigirse directamente a su hija antes de su partida a Inglaterra junto a su madre, Issabela Camil. "Perdóname por no haber podido estar contigo en este momento tan importante de tu vida", expresó el actor con evidente pesar. Durante su discurso, recomendó a la joven mantenerse comunicada y seguir las instrucciones de su madre durante su estancia en Europa.
El participante enfatizó el orgullo que siente por el crecimiento de Antonia, a quien calificó como una "guerrera". Asimismo, prometió que su primera acción al salir del confinamiento, ya sea por expulsión o por finalización del proyecto, será viajar para reencontrarse con ella y el resto de su familia.
La estancia de Sergio Mayer en el programa de Telemundo no solo afecta su vida familiar, sino también su carrera pública. El actor solicitó una licencia como diputado para integrarse a la competencia, decisión que generó fuertes críticas y repercusiones institucionales dentro de su partido, Morena.
Recientemente, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de dicho movimiento anunció el inicio de un procedimiento para sancionar al funcionario. El órgano partidista argumenta que Mayer no actúa como un integrante digno al priorizar el beneficio propio sobre su responsabilidad ciudadana. Esta medida podría derivar en la suspensión provisional de sus derechos partidarios.
Mientras enfrenta la presión política en el exterior, Sergio Mayer continúa como uno de los personajes más destacados del reality. Su permanencia en la casa sigue siendo tema de debate, especialmente tras la reciente salida de la ex Miss Universo, Lupita Jones. A pesar del riesgo de expulsión, el actor mantiene su estrategia en el juego mientras lidia con el costo personal de su participación.