ATP TOUR. Hay jugadores que son capaces de romper el concepto del tiempo. En 2020, un joven adolescente de 16 años llamado Carlos Alcaraz celebraba su primera victoria ATP Tour en Río de Janeiro. Y seis temporadas más tarde, concretamente este viernes en el Rolex Monte-Carlo Masters, sumó 300 triunfos tras una meteórica carrera cargada de momentos históricos.
El No. 1 del PIF ATP Rankings y vigente campeón en Montecarlo encadenó su octava victoria consecutiva en este ATP Masters 1000 sobre tierra batida ante Alexander Bublik por 6-3, 6-0. En apenas 63 minutos, el español aseguró su presencia en semifinales, donde espera a Alex de Miñaur o Valentin Vacherot.
“Empecé el partido bastante bien”, comentó Alcaraz sobre su actuación este viernes. “Tuve puntos para ponerme con dos breaks de ventaja y no los convertí. Luego perdí un poco el feeling con la pelota. Tuve que correr de lado a lado, defender y algunos puntos me dieron mucha confianza. Jugué agresivo y un partido sólido ante un jugador impredecible. Estoy feliz de seguir adelante y jugar otra semifinal aquí”.
Alcaraz ha necesitado disputar 367 encuentros para ganar 300. Es una cifra que sólo mejoran dos leyendas de este deporte como Rod Laver (355) y Jimmy Connors (363), y que curiosamente comparte con John McEnroe. Y son diez menos de los que requirió su compatriota Rafael Nadal (373).
Menos partidos para sumar 300 victorias ATP
Buena parte de esta estadística la ha labrado en los últimos tiempos sobre tierra batida, donde se ha mostrado intratable. Desde que empezó la gira en la superficie el pasado año, el murciano ha ganado 25 de los 26 partidos que ha disputado (sólo cedió en la final de Barcelona 2025 frente a Holger Rune).
El español rubricó su victoria más sólida en una semana en la que ha tenido que emplearse a fondo. Después de despedirse en tercera ronda del ATP Masters 1000 de Miami el pasado mes de marzo, regresó a la tierra batida de Montecarlo superando a Sebastián Báez (6-1, 6-3) y siendo exigido por Tomás Martín Etcheverry (6-1, 4-6, 6-3).
En cuartos de final, el vigente campeón apenas dejó escapar tres juegos. Tras iniciar el encuentro con una ventaja de 2-0, vio cómo Bublik recuperaba la distancia en el marcador y se adelantaba 2-3. Pero la reacción del kazajo fue un espejismo, porque no volvió a ganar un juego más. Los diez siguientes cayeron del lado de Alcaraz.
El murciano elevó hasta 16 la racha de victorias seguidas en tierra batida, tras ganar el ATP Masters 1000 de Roma y Roland Garros en sus dos últimas participaciones en la superficie el pasado año.