LA JORNADA. La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, responsabilizó este lunes a lo que calificó como un “culto al odio de la izquierda” por el clima de violencia política en Estados Unidos, luego del tiroteo ocurrido el fin de semana durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, informó Fox News.
En declaraciones a la prensa, Leavitt sostuvo que quienes “constantemente tachan falsamente” al presidente Donald Trump de fascista o de ser una amenaza para la democracia “están alimentando este tipo de violencia”.
“Ese culto de odio de la izquierda contra el presidente y todos los que lo apoyan ha provocado que múltiples personas resulten heridas y muertas, y casi vuelve a ocurrir este fin de semana”, afirmó.
La vocera también elogió el liderazgo del mandatario, al asegurar que “no le teme a nada” y que está dispuesto a “arriesgar su propia vida”, en referencia al contexto de seguridad en torno al jefe del ejecutivo.
Asimismo, señaló que este sería el “tercer intento de asesinato importante” contra Trump en los últimos dos años, y se jactó que “ningún otro presidente en la historia ha enfrentado tantos intentos de asesinato graves y repetidos”.
Leavitt además confirmó que la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, convocará una reunión con funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, el Servicio Secreto de Estados Unidos y el equipo de operaciones de la Casa Blanca para "garantizar la seguridad del presidente".
Un sospechoso armado fue detenido por guardias del Servicio Secreto antes de que pudiera entrar en el abarrotado salón de baile del hotel donde Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y muchos otros funcionarios estadunidenses de alto rango se habían reunido para la cena anual.
Leavitt culpó a la dura retórica política de fomentar un ambiente en el que alguien pudiera querer atacar al presidente. "No deberíamos vivir en un país en el que impera un miedo constante a la violencia política", afirmó.