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El último western de Clint Eastwood es también la mejor película del legendario cineasta y actor

Por: Administración
2026-06-03 22:34:18
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ESQUIRE. Con motivo del nonagésimo cuarto cumpleaños de Clint EastwoodThe Guardian publicó una clasificación de las mejores películas dirigidas por el cineasta. Ahora que su familia ha anunciado la retirada definitiva del cine de este auténtico icono, lo revisamos para comprobar que en primer lugar se encuentra Sin perdón.

Estrenada en cines en 1992, consagró definitivamente a Eastwood como un gran autor, convirtiéndose en el tercer western de la historia del cine en ser premiado con la estatuilla a la mejor película (los otros dos fueron Bailando con lobos, curiosamente solo dos años antes, y Cimarron de 1931, considerado hasta hoy el Oscar más inmerecido de todos los tiempos).

Eastwood afirmó que Sin perdón sería su último western. Tras surgir como actor en la serie de televisión del oeste Los hombres de la pradera, y después de actuar en la Trilogía del dólar de Sergio Leone, Eastwood dirigió personalmente El fuera de la ley, Infierno de cobardes y El jinete pálido.

Pero incluso sin las declaraciones del director, Sin perdón habría tenido toda la apariencia de una despedida: tanto por su tono decadente como por la dedicatoria final, en la que se homenajea a Sergio Leone y Don Siegel.

La formación como director de Eastwood comienza en los tiempos en que frecuentaba los rodajes únicamente como actor. Según ha contado él mismo en entrevistas, le sugirió a Leone que eliminara la historia de origen del “extraño sin nombre”, el personaje que interpreta en Por un puñado de dólares (1964):

“Vale, Sergio, escucha. En una película de serie B se le dice todo a cada espectador. En una verdadera película de serie A se deja que el público piense”.

El hecho de no conocer nada del protagonista, empezando por su propio nombre, se ha convertido en un recurso narrativo recurrente: en el cine actual se encuentra en parte en la nueva película que funciona como secuela de The Mandalorian, la serie de televisión de estética western ambientada en el universo de Star Wars, protagonizada por un cazarrecompensas de pocas palabras muy parecido al “extraño sin nombre” y a otros personajes interpretados por Eastwood a lo largo de su carrera (quizá por eso algunos estudios sugieren que The Mandalorian es popular entre los mayores de 55 años).

De Don Siegel, con quien rodó Harry el sucio: Harry el ejecutor, Eastwood aprendió a no perder tiempo en el set: “Me enseñó a asumir riesgos. Rodar rápido y rodar lo que quería. Sabía cuándo tenía el material que necesitaba y no necesitaba cubrirse las espaldas con una docena de ángulos distintos”.

En la industria, Eastwood es conocido por terminar sus películas antes del tiempo previsto de producción y gastando menos de lo presupuestado. No lo hace para contentar a los productores (entre los cuales se cuenta a través de Malpaso Productions), o al menos no solo por eso: es una estrategia para no perderse, para no extraviar la inspiración original. No en vano, una recopilación de entrevistas publicada en 2019 por minimum fax se titula Fiel a mí mismo.

Sin perdón, con Clint Eastwood, Gene Hackman, Morgan Freeman y Richard Harris, se basa en un guion de David Webb Peoples, autor (entre otros) del libreto de Blade Runner.

Escrito en 1976 y adquirido en opción por Francis Ford Coppola, que no logró conseguir la financiación, el proyecto fue posteriormente recuperado por Eastwood en 1984, quedando guardado durante años hasta que el actor consideró que había alcanzado la edad adecuada para interpretar al protagonista William Munny.

Sin perdón es un western con todo el peso de la realidad: se dice que quien dispara primero falla el objetivo. Y los más fuertes son también los más sinvergüenzas, aquellos capaces de soportar el peso de un asesinato en la conciencia.

Eastwood no interpreta simplemente a un antihéroe, sino a un forajido. No existen buenos o malos en una película que invierte las convenciones del género: el espectador simpatiza con Munny a pesar de su pasado criminal, pero detesta al sheriff Little Bill, mientras que una perspectiva feminista se abre paso en este mundo de hombres en crisis.

La recompensa es ofrecida a Munny y sus compañeros por un grupo de prostitutas que buscan venganza contra el hombre que ha desfigurado a una de ellas.

Por qué 'Sin perdón' es el último western de Eastwood

Sin perdón es un western crepuscular, pero no en el sentido de Hasta que llegó su hora de Leone. En la película de Leone, lo que está en crisis es el mito. Aquí, en cambio, son los hombres.

Los verdaderos protagonistas son el miedo, el alcoholismo, la mala conciencia, el envejecimiento e incluso los defectos de visión: de forma bastante simple, el espectador se da cuenta de que nunca se había preguntado qué lugar podían tener en el western las personas con miopía.

El western clásico y el posterior cine de pistoleros existen solo como narraciones emergentes (hay un personaje-escritor). Las historias inspiradas en los acontecimientos del film son ridiculizadas, negadas y reescritas por algunos, mientras otros se dejan influir por ellas. Estos últimos no logran traducir el mito en acción: la realidad es demasiado brutal.

Con sus posturas antinaturales y su lluvia constante, Sin perdón es tan realista como un meta-western: una película sobre el imaginario destilado de la realidad, un imaginario que luego realiza el recorrido inverso, inspirando con sus representaciones a personajes absolutamente concretos.

Es el punto más avanzado de deconstrucción: quizá por eso fue el último western “puro” de la historia del cine, en el sentido de ser el último del que aún hoy se sigue hablando como referencia fundamental. Tras este ajuste de cuentas, Eastwood confirmó las palabras con los hechos: nunca volvió al western salvo en formas híbridas (Space Cowboys) o atmosféricas (Cry Macho).

*Sin perdón está disponible en Movistar Plus+ y Filmin


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