REDACCIÓN IA. Las tortillerías tradicionales en México han registrado una caída en sus ventas de entre el 30% y el 50% durante la última década. De acuerdo con datos del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), un establecimiento formal que antes comercializaba entre 600 y 1,000 kilogramos diarios de tortilla ahora vende en promedio entre 280 y 300 kilos al día. Este fenómeno responde principalmente a la transformación en las rutinas de los consumidores, la creciente preocupación por la salud y la dispersión del mercado. [1, 2, 3]
Pese a la contracción, el arraigo cultural permanece: el 92% de la población mexicana sigue consumiendo tortillas provenientes de tortillerías tradicionales frente a un reducido 2% que las compra en tiendas de autoservicio. [1]