PROCESO. En medio de los escándalos por corrupción que han rodeado al Instituto Nacional Electoral (INE) y que se relacionan con la salida de su expresidenta Guadalupe Taddei, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), presidido por José Medina Mora, pidió que la designación de la nueva presidencia del INE se realice “bajo criterios objetivos y reglas claras”.
Por medio de un posicionamiento, el CCE expuso que la designación de la nueva presidencia del INE ocurre en un momento en el que resulta necesario fortalecer la confianza en el organismo electoral para la economía nacional; y es que si un país que busca crecer económicamente necesita instituciones autónomas y contrapesos que den certeza sobre las reglas bajo las cuales funciona.
“Para el sector empresarial, contar con autoridades electorales independientes y confiables contribuye a la estabilidad política, la certeza jurídica y a generar condiciones favorables para la inversión y el desarrollo económico del país. Reiteramos que la defensa de nuestra democracia depende de instituciones autónomas, procesos transparentes y autoridades que respondan a la confianza de la ciudadanía”, señaló.
De acuerdo con el organismo más importante de representación empresarial del país, la independencia de las instituciones electorales también definen la certeza jurídica que necesitan las empresas para invertir y desarrollar negocios en México.
“Solo a través de un proceso de selección transparente, podremos fortalecer la confianza ciudadana en el INE. Por ello, hacemos un llamado a la Cámara de Diputados a privilegiar perfiles con trayectoria electoral comprobada, capacidad técnica y probidad por encima de cualquier consideración política, así como con el debido compromiso de ejercer sus responsabilidades”, sostuvo.
El CCE también pidió que se respete el artículo 41 de la Constitución, que establece las bases de la organización electoral en México y los principios que deben regir al INE, entre ellos la certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.
Pero la preocupación empresarial no termina en la designación de la nueva presidencia del INE, el relevo ocurre cuando México se prepara para las elecciones de 2027, en las que se renovarán miles de cargos públicos y en las que el organismo tendrá nuevamente la responsabilidad de garantizar la organización de los comicios.
“Rumbo a las elecciones del 2027 en las que se renovarán más de 19,000 cargos -entre ellos 500 diputaciones federales y 17 gubernaturas-, el rol que tendrá el INE y los 16,000 colaboradores que lo integran será determinante para la vida democrática del país. En este sentido, no solo es indispensable que el proceso de renovación de la presidencia se resuelva con oportunidad, también se deben revisar las disposiciones legales”, sostuvo.