EL UNIVERSAL. La organización Tejiendo Redes Infancia llamó a evitar prejuicios adultocentristas hacia niñas, niños y adolescentes “therians”, al advertir que tratarlos como inferiores o irresponsables puede incrementar el riesgo de ciberacoso, acoso escolar y estigma.
En las últimas semanas se difundieron videos y entrevistas de jóvenes que se identifican y actúan como animales. En plataformas como TikTok e Instagram, algunos se muestran con máscaras de perros, gatos, zorros u otros animales, además de adoptar formas de movimiento asociadas a esas especies.
La organización alertó sobre el riesgo de estigmatización y violencia digital, con afectaciones potenciales al derecho a la no discriminación, a la integridad personal, a la participación y a la vida cultural en línea. Señaló que el riesgo se incrementa si escuelas o autoridades responden con sanciones generalizadas o con exposición pública.
Tejiendo Redes Infancia pidió acompañar sin estigma y de manera no invasiva, para observar posibles señales de aislamiento, hostigamiento, autolesiones, acoso escolar o violencia digital. También refirió que la Observación general 25 del Comité de los Derechos del Niño establece que niñas, niños y adolescentes tienen derechos en el entorno digital, y que las respuestas estatales deben priorizar protección y alfabetización sin convertir la “seguridad” en censura o castigo identitario.
“En las últimas semanas, un reto viral asociado a la etiqueta ‘therian’ ha escalado en redes sociales y, a través de notas de prensa, se instaló como ‘noticia’ que alarma a personas adultas por supuestas afectaciones a la salud mental adolescente, mientras habilita olas de burla y hostilidad”, señaló la organización.
En su explicación, indicó que el llamado “fandom peludo” ha tenido una amplia expresión durante la última década, principalmente en Estados Unidos, como parte de culturas juveniles vinculadas al cosplay. Añadió que existen comunidades como Therians u Otherkin que se socializan en entornos digitales y comparten vocabularios y guiones de pertenencia a una vivencia identitaria “other-than-human”, lo que —apuntó— no implica necesariamente un padecimiento psiquiátrico o una disociación con la realidad.
Juan Martin Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia, exhortó a medios de comunicación a evitar enfoques estigmatizantes y, en su lugar, ofrecer información verificada sobre condiciones identitarias propias de la edad, el desarrollo psicológico y las expresiones culturales en entornos digitales. Sostuvo que el estigma puede ser el principal riesgo y que solo las instituciones de salud pública pueden ofrecer diagnósticos y tratamientos.
Finalmente, la organización recomendó no ridiculizar ni convertir el tema en espectáculo, así como evitar titulares patologizantes, analogías de “peligro” y el uso de imágenes humillantes. También llamó a proteger la identidad de adolescentes y a evitar difundir datos que permitan su localización o “pantallazos” que faciliten prácticas de doxxing.