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Los árboles mitigan el calentamiento urbano, pero no lo suficiente en los sitios más pobres

Por: Administración
2026-05-07 21:45:40
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AP. Los árboles contrarrestan casi la mitad del calentamiento provocado por el pavimento y los edificios en las ciudades del mundo, pero no están aportando suficiente enfriamiento en las más calurosas y pobres, donde más se necesita a medida que la temperatura del planeta se eleva, de acuerdo con un estudio.

Si se hace un promedio entre todas las ciudades del mundo, la cobertura arbórea –al dar sombra y liberar vapor de agua– enfría de media 0.15 grados centígrados, según un estudio publicado en Nature Communications.

Sin esos árboles, las ciudades del mundo se calentarían en promedio 0.31 grados centígrados debido al efecto de isla de calor urbana, en el que los tejados oscuros y el pavimento absorben el calor. Ese mecanismo de calentamiento causado por el ser humano es distinto del cambio climático provocado por la quema de combustibles fósiles.

Los investigadores elaboraron su análisis de las casi 9 mil grandes ciudades de la Tierra midiendo temperaturas en segmentos de aproximadamente 150 manzanas. Eso les permitió captar los efectos de enfriamiento en ciudades y vecindarios, de modo que, por ejemplo, a los árboles del Central Park de Nueva York no se les atribuyera el enfriamiento de zonas más urbanizadas a kilómetros de distancia en el Bronx.

Unos 185 millones de personas que viven en 31 de las ciudades más grandes ya perciben un enfriamiento medio proporcionado por la cobertura arbórea de al menos 0.3 grados Celsius. Pero el autor principal del estudio, Rob McDonald, científico de The Nature Conservancy, señaló que los grandes centros urbanos más pobres y más calurosos –que son los que más lo necesitan– no están recibiendo tanto alivio frente al calor extremo, que puede causar la muerte al confundir el cerebro, provocar el fallo de órganos y sobrecargar el corazón.

Los meteorólogos miden la diferencia de temperatura entre el centro de una metrópoli y una zona rural cercana para determinar el efecto de isla de calor urbana. Los científicos de este estudio usaron una combinación de mediciones de estaciones meteorológicas, datos satelitales y modelos informáticos para estudiar el enfriamiento que aportaban los árboles.

En 20 urbes con al menos tres millones de habitantes, los residentes sienten 0.05 grados centígrados. de enfriamiento debido a los árboles. En cuatro ciudades –Dakar, Senegal; Yeda, Arabia Saudita; Ciudad de Kuwait y Amán, Jordania– la cobertura arbórea es tan mínima que los más de 15 millones de personas que viven allí prácticamente no perciben enfriamiento de los árboles.

En el otro extremo del espectro, McDonald examinó metrópolis donde la cobertura arbórea enfría al menos 0.25 grados centígrados. Casi 40 por ciento de las ciudades en países ricos obtiene ese nivel de enfriamiento, pero apenas 9 por ciento en las naciones más pobres cuenta con ese nivel de alivio gracias a los árboles, indicó el estudio.

Desigualdad

La lista de los lugares que más se enfrían está encabezada por Berlín e incluye a Atlanta, Moscú, Washington, Seattle y Sídney, que tienen más árboles. Por ejemplo, Atlanta tiene 64 por ciento de su superficie terrestre bajo un dosel arbóreo, afirmó McDonald. Las zonas acomodadas de América del Norte tienen parcelas más grandes, propiedades individuales y residentes con mayor influencia política, lo que contribuye a que crezcan más árboles y proporcionen una mayor cobertura, explicó Chris Greene.

“Existe esta desigualdad”, manifestó McDonald. “Cuando se observan las ciudades a escala global, hay muchísimas, especialmente en países en desarrollo, que tienen una cobertura arbórea muy baja, y por eso creo que la cifra de enfriamiento de la temperatura del aire fue un poco menor de lo que esperábamos”.

Thomas Crowther, ecólogo de la Universidad Rey Abdalá de Ciencia y Tecnología en Arabia Saudita, dijo que cada pequeño aporte ayuda. Él está en una región donde las ciudades casi no se benefician del enfriamiento por la cobertura arbórea, a menudo porque el agua es un recurso escaso.

“A medida que hasta 75 por ciento de la población humana se desplaza hacia entornos urbanos, estos efectos amortiguadores de la vegetación urbana van a ser vitales”, apuntó Crowther. “Pero tenemos que revertir las devastadoras desigualdades en la distribución de los árboles urbanos, para que sus beneficios puedan ser experimentados por las comunidades de ingresos bajos y medios, que a menudo son las más vulnerables a los efectos de las temperaturas extremas”.

Los autores del estudio afirmaron que las ciudades, especialmente las más pobres y calurosas, pueden y deben hacer más para aumentar la cobertura arbórea. Pero debido a las limitaciones en la disponibilidad de agua, tierra y especies adecuadas, además del agravamiento del cambio climático, como máximo reducirían el calentamiento urbano futuro en 20 por ciento. “Los árboles no nos salvarán del cambio climático. Los escenarios climáticos muestran un mundo mucho más cálido y la cobertura arbórea sólo puedo ayudar hasta cierto punto.”

Aun así, plantar árboles tiene beneficios más allá de reducir el calor. En 2019, Crowther y Jean-Francois Bastin sugirieron en un estudio publicado en la revista Science plantar un billón de árboles nuevos –además de los 3 billones que ya crecen en el planeta– para absorber dióxido de carbono, no tanto por su efecto de enfriamiento.

“Plantar árboles sí ayuda a combatir el cambio climático de múltiples maneras, pero esta estrategia no es ni de lejos suficiente para frenar el cambio climático en un grado significativo”, dijo Jonathan Overpeck, decano de medio ambiente de la Universidad de Michigan. “Sólo al alejarnos de los combustibles fósiles en favor de las energías renovables y el almacenamiento en baterías podemos esperar detener el cambio climático que está causando estragos en todo el planeta”.


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