LA JORNADA. Estados Unidos impuso sanciones a una persona y a dos entidades adicionales relacionadas con Cuba, según un aviso publicado este jueves en el sitio web del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El Departamento de Estado informó que las sanciones apuntan al Grupo de Administración Empresarial SA (GAESA), un conglomerado involucrado en todos los sectores de la economía de Cuba y controlado por sus militares; Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta ejecutiva de GAESA; y MNSA, Moa Nickel SA, una empresa conjunta entre Sherritt International Corp, con sede en Toronto, y la empresa estatal cubana de níquel.
De acuerdo con el Departamento de Estado, GAESA es una empresa paraguas controlada por los militares cubanos, es el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba. Controla aproximadamente el 40 por ciento o más de la economía de la isla.
El gobierno del presidente estadunidense, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre Cuba este año, interrumpiendo los envíos de petróleo procedente de Venezuela, que durante mucho tiempo fue el principal proveedor de La Habana, y amenazando con intensificar las sanciones económicas contra la isla.
Sherritt se retira de Cuba
La minera canadiense Sherritt, que extrae níquel y cobalto en Cuba desde la década de 1990, anunció este jueves la suspensión inmediata de su participación en empresas mixtas en la isla debido a las más recientes sanciones de Estados Unidos contra La Habana.
"Tras consultar con sus asesores, Sherritt ha suspendido su participación directa en las actividades de empresas conjuntas en Cuba, con efecto inmediato", señaló un comunicado de la empresa. Advierte que aunque aún no ha sido sancionada por Washington, "dicha designación podría producirse en cualquier momento".
Sherritt extrae níquel y cobalto en la mina de Moa, situada en la provincia de Holguín (noreste), y participa desde 1991 en la empresa mixta Moa Nickel S.A. junto con el Estado cubano.
El 1 de mayo el presidente Donald Trump anunció un endurecimiento de las sanciones contra Cuba, afirmando que la isla -situada a 150 kilómetros de la costa de Florida- continúa representando "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Estas nuevas sanciones apuntan específicamente a los bancos extranjeros que colaboran con el gobierno cubano, así como a individuos y entidades involucrados en los sectores energético y minero.
"La mera emisión de la Orden Ejecutiva en sí crea condiciones que alteran de forma sustancial la capacidad de la Corporación para operar en el curso ordinario de los negocios, incluidas las actividades relacionadas con las operaciones de empresas conjuntas de Sherritt en Cuba", señaló el comunicado.
Asimismo, subrayó que las nuevas sanciones de Washington "también podrían tener como resultado que proveedores financieros u otros proveedores no puedan o no estén dispuestos a seguir apoyando las operaciones u otras actividades comerciales de Sherritt".
Sherrit ya había anunciado en febrero la suspensión de sus operaciones en Cuba debido al bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos, lo que supuso un nuevo golpe para la isla, sumida en una profunda crisis económica.