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Carney camina en la cuerda floja mientras revisión del T-MEC llega a punto clave; negocia con EU

Por: Administración
2026-08-13 21:46:34
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EL FINANCIERO. Hace un año, después de una reunión con los líderes de las provincias de Canadá, el primer ministro Mark Carney hizo una promesa que ha repetido en numerosas ocasiones desde entonces.

“Canadá no aceptará un mal acuerdo”, dijo entonces sobre las negociaciones comerciales con el gobierno del presidente Donald Trump.

Esa promesa está siendo puesta a prueba como nunca antes. Funcionarios comerciales canadienses llevan varios días instalados en Washington mientras intentan alcanzar un acuerdo que evite una serie de nuevos y severos aranceles amenazados por la Casa Blanca.

La amenaza arancelaria de Trump, reto para Carney

Trump y sus funcionarios han exigido a Carney que actúe sobre una larga lista de asuntos comerciales que generan fricciones o, de lo contrario, Estados Unidos avanzará el 19 de agosto con aranceles de 50 por ciento sobre unos 20 mil millones de dólares en productos canadienses, entre ellos leche, madera contrachapada, palos de hockey y cerveza.

Ambos países mantienen negociaciones intensivas sobre un acuerdo preliminar para evitar los nuevos impuestos, de acuerdo con personas familiarizadas con el asunto que hablaron bajo condición de anonimato debido a que las conversaciones continúan.

El marco de un posible acuerdo contemplaría que Estados Unidos retire los aranceles de 50 por ciento y reduzca algunos de los gravámenes establecidos bajo la Sección 232 para Canadá. Estos son los aranceles que Trump impuso a productos extranjeros de acero, aluminio, automóviles y madera, industrias que cuentan con cadenas de suministro integradas entre Estados Unidos y Canadá.

A cambio, Canadá eliminaría algunas de sus medidas de represalia y haría otras concesiones, como devolver las bebidas alcohólicas estadounidenses a los estantes de las tiendas y ampliar el acceso de productos estadounidenses a su mercado de lácteos, según las fuentes.

¿Qué temas están pendientes entre Canadá y EU en el T-MEC?

Uno de los temas que se discuten es reducir el arancel estadounidense a los automóviles, que actualmente establece para Canadá y México una tasa de 25 por ciento sobre el valor del contenido no estadounidense, señalaron las personas.

Los acuerdos previos de Trump con países exportadores de automóviles como Japón y Corea del Sur redujeron el arancel automotriz a 15 por ciento.

Aproximadamente la mitad del valor de un vehículo fabricado en Canadá corresponde a componentes estadounidenses. Por ello, una tasa anunciada de 15 por ciento podría representar un arancel efectivo de 7.5 por ciento, dependiendo del modelo. Para conseguir un acuerdo de este tipo, Canadá tendría que retirar sus aranceles de represalia contra automóviles y camionetas fabricados en Estados Unidos.

Aranceles al acero

Estados Unidos y Canadá también analizan modificar los aranceles al acero para excluir determinados productos derivados y posiblemente reducir la tasa arancelaria general, dijeron las fuentes.

Canadá ha aceptado que no puede conseguir que se eliminen todos los aranceles estadounidenses. Sin embargo, quiere que los gravámenes de la Sección 232 queden en 10 por ciento o menos, algo a lo que Estados Unidos se resiste, según una de las personas.

La situación continúa siendo cambiante y podría desembocar en un acuerdo inicial que no resuelva todas las fricciones comerciales, pero que abra la puerta a nuevas conversaciones, dijeron las fuentes. Sin embargo, cualquier pacto necesitaría la aprobación de Trump.

¿Cómo van las negociaciones entre Canadá y EU?

Hasta el martes, el presidente todavía no había recibido información sobre las negociaciones, según un funcionario de la Casa Blanca. El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, encabeza los esfuerzos estadounidenses, con la participación de otros funcionarios, entre ellos el secretario de Comercio, Howard Lutnick.

Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que la administración Trump está dispuesta a discutir cuestiones comerciales, pero mantiene el compromiso con la política del presidente de utilizar aranceles y otras medidas para recuperar la manufactura en Estados Unidos y reducir el déficit comercial. El funcionario se negó a proporcionar detalles sobre las negociaciones en curso.

Carney espera conseguir una reducción en los aranceles de Trump

Carney, de 61 años, y su equipo han visto con optimismo el plazo de la próxima semana como una oportunidad para finalmente conseguir el amplio acuerdo de reducción de aranceles con Trump que han buscado durante más de un año. Pero el primer ministro tiene un margen de maniobra limitado.

Las prohibiciones a las bebidas alcohólicas, impuestas por los gobiernos provinciales después de la primera ronda de aranceles de Trump a principios de 2025, han causado un fuerte daño a los exportadores estadounidenses de vino, whisky y otros productos.

Las importaciones canadienses de bebidas alcohólicas estadounidenses se desplomaron 81 por ciento en un año, de acuerdo con la Casa Blanca.

Cada provincia de Canadá tiene reclamos contra Trump

Carney puede intentar convencer a los líderes provinciales sobre el alcohol, pero no puede ordenarles que levanten las restricciones. Además, cada provincia tiene sus propios reclamos contra Estados Unidos.

En Ontario, el corazón industrial de Canadá, un acuerdo tendría que incluir alivio arancelario para el acero y los automóviles para convencer al primer ministro provincial Doug Ford.

“Queremos un acuerdo justo para Ontario. Queremos un acuerdo justo para los canadienses. Y negociamos desde la fortaleza, no desde la debilidad”, dijo Ford a periodistas el jueves.

Cuando se le preguntó si una reducción del arancel a los automóviles sería considerada un acuerdo justo, Ford respondió que “cada uno de los aranceles, tenemos que igualarlo arancel por arancel”.

En Columbia Británica, cuya economía cuenta con una enorme industria forestal, la prioridad del primer ministro provincial David Eby es conseguir una reducción de los aranceles a la madera blanda, aunque parece que la madera no formará parte de un acuerdo inicial, según algunas de las fuentes.

La oficina de Eby se negó a hacer comentarios. Recientemente, dijo que “no hay ninguna posibilidad” de que el alcohol estadounidense vuelva a los estantes en Columbia Británica. “La idea de que el presidente puede intimidarnos para conseguir lo que quiera es incorrecta”.

Provincias canadienses complican el margen de negociación de Carney

En Quebec, la primera ministra provincial Christine Fréchette buscará una reducción de los aranceles al aluminio sin hacer grandes concesiones en materia de productos lácteos.

Un portavoz de Fréchette dijo: “En el contexto de la guerra comercial en curso, la primera ministra continúa defendiendo los intereses económicos de Quebec”.

En otras palabras, resolver las restricciones al alcohol requerirá un pacto que resulte aceptable para responsables políticos de distintas corrientes en todo Canadá. Esa es otra complicación para Carney.

“Esto subraya la dificultad de gobernar nuestro país como una federación”, dijo Goldy Hyder, director ejecutivo del Business Council of Canada, organización que ha presionado a Carney para que llegue a un acuerdo con Trump.

“Creo que el primer ministro tiene que encontrar un espacio para hacer lo correcto por el país por encima de todo lo demás”, agregó.

Un portavoz de Dominic LeBlanc, ministro canadiense encargado del comercio con Estados Unidos, se negó a hacer comentarios.

Ejecutivos no quieren que Carney otorgue concesiones con facilidad

Muchos ejecutivos empresariales no quieren que Carney otorgue concesiones con demasiada facilidad.

Una encuesta de KPMG a cientos de líderes empresariales encontró que alrededor del 70 por ciento considera que el gobierno canadiense debería adoptar una postura firme en las negociaciones y utilizar cualquier herramienta de presión disponible, dado que está en juego la relación comercial más importante del país.

“Si no somos firmes, ¿cuál es la alternativa? ¿Vamos a ceder y entregar todo lo que nos han pedido sin obtener nada a cambio?”, preguntó Joy Nott, socia de la práctica de comercio y aduanas de KPMG en Canadá.

“Eso sería visto de manera más negativa”, añadió.

En los últimos días, funcionarios canadienses han advertido a Greer que no pueden aceptar un acuerdo que los obligue a hacer concesiones sin obtener ningún avance en los aranceles de la Sección 232, según personas informadas sobre las negociaciones.

Una medida de ese tipo sería imposible ante el estado de ánimo de la población canadiense, señalaron.

Canadienses quieren que Carney interponga aranceles

Las encuestas también lo muestran. Un sondeo reciente de Abacus Data encontró que 69 por ciento de los residentes de Ontario y 72 por ciento de los de Columbia Británica quieren mantener las restricciones al alcohol estadounidense.

Otra encuesta reciente del Angus Reid Institute encontró que 62 por ciento de los canadienses quiere que Carney imponga aranceles de represalia a Estados Unidos si Trump lleva a cabo su última amenaza arancelaria. Solo 19 por ciento quiere descartar esa opción y 7 por ciento quiere ofrecer concesiones.

Si Trump sigue adelante con los aranceles, Carney “tendrá que hacer algo”, dijo Eric Miller, fundador de Rideau Potomac Strategy Group, una consultora especializada en comercio y economía.

“El público simplemente está enojado. El público ya está harto”, afirmó.


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